El match se presentó en un estadio nuevo. Al llegar ambos equipos nos sorprendimos con la calidad de las nuevas instalaciones. Se nota claramente que el estadio fue construido pensando en la Copa América. Por ejemplo los vestuarios nos motivaron, por primera vez en 20 partidos, a bañarnos. Por su parte el terreno de juego era inversamente proporsional a la cantidad de gente seleccionada, pero al ser un picado Nacional y Popular nadie se quedó afuera.
Primero se armaron dos equipos que bastaron pocos minutos (y cuatro goles) para darnos cuenta que no estaban equilibrados. Por eso se realizó un cambio. Permitiendo que la gran parte de los rústicos estemos reunidos, y los liricos que juegan de traje esten en el equipo contrario. Al final los equipos se presentaron de la siguiente manera empezando por los que defendían el buen pie Dany, Braka, Dario, Pablo, German y Toro. Por otro lado los rústicos armaron un equipo digno italiano con Buffon Giussani (Buffon no por el arquero, sino porque es un payaso), Juan (creo que se llamaba así), Nico “toco de una al rival” Toranzo, el hermano “goleador” Toranzo, Fede “maravilla” Otazo (unico miembro del equipo capaz de eludir un rival), y por último Manuel Fernández, quien buscó por todos los medios posibles alcanzar a Palermo en la cantidad de minutos sin hacer un gol.
El partido comenzó con un amplio dominio de los galácticos, pero se confiaron y el nerviosismo empezó a emerger cuando vieron que los rústicos le igualaron el partido. Nunca pudieron entender como pasaron de estar cuatro arriba con baile, a estar iguales. Peor fue cuando los rústicos con puro pelotazo del fondo logró imponerse por primera vez en el resultado. Parecía que los dioses habían bendecido a este equipo fuerte pero limitado en lo tecnico. La gloria estaba cerca….pero la perdimos.
Al igual que el equipo rival, los rústicos se confiaron. Se durmieron en laureles de cristal, lo cual permitió que nuevamente los defensores del balón pie concreten los goles suficientes como para nuevamente imponerse en el resultado faltando poco tiempo. Esto produjo apuro en los ataques del equipo de Pedro Picapiedra. Todo era desordenado. Pero la pasión fue más fuerte que el agotamiento, y el equipo no bajaba los brazos. Buscaba la gloria que le había sido robada. Además sabía que su mejor jugador estaba en la cancha, y que solo bastaba con que tuviera una situación para demostrar porque es fue y será el gran goleador. Y la situación apareció.
Digno de una batalla épica, el gladiador encontró lo que buscaba, una oportunidad para demostrar su carácter. Un corner permitió que la pelota viajara en camara lenta por el area de los líricos. Parecia una enamorada corriendo a los brazos de su correspondido. Era perfecto. Era el gol justo antes de que el arbitro diera el pitazo final. Pero el destino no creía en el amor, por lo cual el viento corrió la pelota justo cuando Manu le estaba pegando. El gol nunca llegó.
Para finalizar, fue un partido muy interesante donde todos los equipos dieron lo máximo y no hubieron jugadas fuertes. Aunque existió un duelo entre Buffon y Braka, que resultó en empate. Ahora solo queda esperar la revencha el próximo lunes.




